Reforma en casa de campo: amplitud y luminosidad en una atmósfera relajada

Reformar una casa de campo sin arriesgarse a perder un ápice de encanto es posible. La muestra la tenemos en esta vivienda con 200 metros cuadrados en planta baja cuya intervención la ha convertido en un domicilio ecléctico y contemporáneo, ubicado en un entorno de ensueño. El atractivo estilo mediterráneo se ha apoderado de sus estancias, rincones que apuestan por la calidez y la frescura de esta tendencia en alza en interiorismo.

La espaciosidad y la facilidad con la que atraer la luz natural son dos de las virtudes más sobresalientes de esta actuación. La luminosidad se incrementó con la apertura de dos ventanas de generosas dimensiones en una terraza de 50 metros cuadrados, ideal para exprimir los extensos veranos a la vera de la piscina, que también sufrió un lavado de cara. Esta sensación de amplitud y desahogo consigue un ambiente de bienestar y calma, idóneo para este tipo de hogares. En este sentido, los tejidos ligeros (por ejemplo, en las alfombras) y la ausencia de cortinas opacas facilitan la labor que tiene como fin alcanzar una atmósfera relajada y alejada de las rimbombancias.